Posiblemente ha padecido dolor de espalda crónico durante mucho tiempo. Ha visitado a varios profesionales probado tratamientos conservadores: analgesia, AINES, fisioterapia… incluso ha sido atendido/a en la Unidad del Dolor. Pero finalmente ha decidido que la cirugía de espalda era su mejor opción siguiendo consejo médico. Incluso tenía grandes esperanzas, creyendo que finalmente tendría la oportunidad de recuperar su vida.
Para su consternación, el dolor no desapareció o no mejoro lo que esperaba. O tal vez aparecieron de nuevo unos meses después de la intervención. Todo lo que deseaba era alivio, pero el dolor persiste.
A veces, las cirugías de espalda no tienen el éxito esperado. El dolor posoperatorio puede ser desmoralizante y dejarlo con más preguntas que respuestas.

¿Qué es la cirugía de espalda fallida?
Esta afección, a veces conocida como «Síndrome de Cirugía de Espalda Fallida” o “Síndrome poslaminectomía» y , se produce cuando una persona experimenta dolor continuo después de una intervención quirúrgica de espalda. En algunos casos, el dolor comienza inmediatamente después de la cirugía. En otras personas puede haber un período con poco o ningún dolor, pero luego vuelve el dolor incluso más intenso.
Este dolor puede aparecer en la misma zona que el dolor inicial o extenderse a otras zonas de la espalda. También se puede experimentar dolor radicular, un tipo de dolor que se irradia a las piernas y los pies porque se ve afectada una raíz nerviosa.
Los estudios indican que entre el 8 y el 40 % de los individuos experimentan FBSS, dependiendo del tipo de cirugía y la condición inicial del paciente.
¿Por qué fallan las cirugías de espalda?
Existen varias razones por las que una cirugía de espalda puede fallar. A veces, determinar la razón exacta puede resultar difícil. A continuación, se enumeran algunas de las causas más comunes de una cirugía de espalda fallida.
1.- Candidato deficiente para cirugía:
Algunas personas con dolor de espalda pueden beneficiarse de tratamientos más conservadores. Un examen físico completo junto con las imágenes de diagnóstico adecuadas pueden determinar si la cirugía de espalda es adecuada para usted. Asegúrese de que su médico realice un examen completo que incluya el conocimiento de su historial médico. Radiografías, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas y gammagrafías óseas son pruebas que el médico debe considerar al diagnosticar su afección.
También se recomienda que su médico le realice una evaluación psicológica. La ansiedad, la depresión, la hipocondría y otras características sociales también pueden influir en el éxito de su cirugía. De hecho, los factores psicológicos pueden ser tan importantes, o incluso más, que algunos de los problemas estructurales de la columna vertebral.
Algunas personas tienen afecciones que pueden hacer que la cirugía de espalda sea más perjudicial que beneficiosa. Por ejemplo, en aquellas personas con patología degenerativa en múltiples niveles. La cirugía en estos casos estaríamos hablando de una cirugía compleja y hay que tener mucha seguridad de los resultados y es necesario hacer saber al paciente que puede perder demasiada movilidad en la columna vertebral.
Las personas mayores pueden tener un mayor riesgo de desarrollar complicaciones a causa de una cirugía de espalda. Es posible que sus cuerpos no puedan soportar los rigores de la recuperación de la cirugía. No existe una edad determinada en la que la cirugía no se considere adecuada, por lo que debe consultar con su médico.
Puede ser una buena idea obtener una segunda o incluso una tercera opinión sobre sus opciones de tratamiento. Esto evita una decisión apresurada guiada por un cirujano ocupado. También le permite encontrar al cirujano adecuado que pueda explicarle claramente sus expectativas sobre el resultado de la cirugía. Si necesita ayuda sobre cómo pedir esa segunda opinión, le ayudo en este artículo: ¿Cómo pedir una segunda opinión médica?
2.- Procedimiento o diagnóstico incorrecto
Un diagnóstico incorrecto es una de las causas más comunes de fracaso de una cirugía de espalda. Por ejemplo, la artritis de la columna vertebral puede diagnosticarse como enfermedad del disco lumbar . Los cirujanos tienen diferentes formas de determinar la causa de su dolor de espalda. Algunos pueden solicitar varias pruebas de diagnóstico por imágenes. Otros se basan únicamente en la observación clínica.
Además, dado que la columna vertebral de cada persona es única, el cirujano puede tener problemas para localizar la zona exacta de la intervención quirúrgica. Por ejemplo, el cirujano puede quitar un disco cercano en lugar del que le está causando dolor.
Esta es otra razón por la que es tan importante recibir un examen exhaustivo por parte de un especialista en columna vertebral experimentado. Además, buscar una segunda opinión puede parecer una molestia, pero puede ser la diferencia entre el dolor continuo y una cirugía de espalda exitosa.
exitosa.
3.- Error del cirujano
Aunque los cirujanos ortopédicos reciben una formación exhaustiva, a veces se cometen errores. La cirugía de espalda es complicada y el cuerpo de cada persona presenta desafíos únicos. Muchos casos de Síndrome de Espalda Fallida ocurren cuando el cirujano no crea una descompresión adecuada en el área afectada.
La cirugía mínimamente invasiva tiene varias ventajas, como incisiones más pequeñas, menos daño a los tejidos blandos y un tiempo de recuperación más rápido en comparación con los procedimientos quirúrgicos convencionales. Un pequeño porcentaje de procedimientos mínimamente invasivos (alrededor del 2 por ciento) fracasan debido a un error del cirujano. Una menor exposición del área afectada puede provocar errores (por ejemplo, si se pasó por alto un pequeño trozo de un disco herniado durante una microdiscectomía).
Dado que el cirujano trabaja en una zona tan pequeña y sensible del cuerpo, durante el procedimiento también pueden producirse daños en las raíces nerviosas.
4.- Formación de tejido cicatricial
Incluso en el caso de una cirugía de espalda exitosa, se forma tejido cicatricial en la zona de la operación. Cuando el tejido cicatricial se forma cerca de un nervio radicular, puede causar dolor continuo después de la cirugía. El dolor causado por la formación de tejido cicatricial suele aparecer entre 1 y 3 meses después de la cirugía.
5.- Hernia discal recurrente
Cuando la degeneración del disco intervertebral se produce una protrusión que presiona el anillo fibroso, se crea un abombamiento que ejerce presión sobre la raíz nerviosa. Muchas personas optan por someterse a una microdiscectomía para tratar este problema. Este procedimiento implica la extirpación de una pequeña porción del disco dañado para que ya no presione el nervio.
Después de la cirugía, lo que queda del disco es responsable de soportar la carga de todos los movimientos. En muchos casos, el disco se adapta bien. Otros pueden sufrir una hernia discal recurrente, en la que vuelve a abultarse y afecta a un nervio cercano.
6.- Enfermedad del segmento adyacente
La enfermedad del segmento adyacente puede ocurrir después de una fusión espinal. Una cirugía de fusión es necesaria cuando hay una inestabilidad de la columna vertebral, las vértebras se mueven de forma inusual, lo que unido a la estenosis generada por hipertrofia de las articulaciones y de los ligamentos presionan a las raíces nerviosas cercanas. En determinadas ocasiones y dependiendo de la patología que presenta el paciente el cirujano extrae el disco dañado y lo reemplaza por un dispositivo (en la actualidad suele ser de titanio poroso con injerto óseo natural o sintético) para lograr una inmovilización (artrodesis). Con el tiempo, el injerto óseo ayuda a que las vértebras afectadas se unan. En determinadas ocasiones la artrodesis con dispositivos intersomáticos y tornillos transpediculares no llega a conseguir una biomecánica adecuada.
Si bien este procedimiento tiene bastantes ventajas y por supuesto buenos resultados, pero a veces hace que la columna sea menos flexible, móvil y cierto disbalance, lo que genera una tensión adicional en los segmentos que se encuentran por encima y por debajo de las vértebras fusionadas. Con el tiempo, puede producirse de nuevo dolor que puede ser de características invalidantes precisando tratamiento médico, tratamiento en la unidad del dolor y a veces es necesario hacer una reintervención.
7.- Rechazo de implantes
Las cirugías de fusión espinal pueden tener otras complicaciones que conducen al Síndrome de Espalda Fallida. Durante la cirugía de fusión, se insertan dispositivos espinales, generalmente tornillos de titanio, en el área para hacerla más estable mientras se produce la fusión espinal. Como cualquier dispositivo mecánico, tiene el potencial de posibles complicaciones como son la movilización o la rotura.
A veces no se consigue una consolidación total del implante, entonces se convierte en un problema que va a generar dolor. Esta afección, conocida como pseudoartrosis, puede producirse por diversas razones. Algunos factores que aumentan el riesgo de la ausencia de fusión» son: el tabaquismo, la obesidad, la diabetes, la osteoporosis , la artritis reumatoide y a veces el sobreesfuerzo físico.

Tratamiento de una cirugía de espalda fallida
El tratamiento del síndrome de cirugía de espalda fallida puede ser difícil para el paciente y el médico. Por lo general, un enfoque multidisciplinario funciona mejor para ayudar a aliviar los síntomas. Esto incluye la ayuda de fisioterapeutas, especialistas en dolor, cirujanos de columna y psiquiatras.
Al igual que antes de la cirugía, debe asegurarse de que le realicen un examen exhaustivo y un diagnóstico por imágenes adecuado. Esto incluye que el equipo conozca con precisión el tipo de dolor que siente y cuánto dolor siente.
1.- Manejo de medicamentos
Por lo general, se recetan analgésicos para disminuir las molestias del dolor. La primera línea de tratamiento suele ser la de los AINE, los más frecuentemente usados son ibuprofeno, desketoprofeno para ayudar a reducir el dolor y la inflamación. Si los medicamentos de venta libre no brindan alivio, es posible que le receten medicamentos más potentes, como una combinación de paracetamol y tramadol u opioides. Para los espasmos de espalda, también pueden recetarse relajantes musculares.
Si la cirugía de espalda fallida le está causando problemas mentales o emocionales, los médicos también pueden recetarle antidepresivos. Estos medicamentos no solo ayudan a estabilizar el estado de ánimo, sino que también tienen algunas propiedades analgésicas. Los medicamentos antiepilépticos (gabapentina o pregabalina) también se pueden utilizar para tratar la fuente del dolor nervioso (dolor neuropático).
Al igual que con todas las recetas, conviene sopesar los riesgos y las ventajas antes de tomarlas. Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios peligrosos. Otros conllevan el riesgo de generar dependencia, especialmente si ya ha tenido problemas de abuso de sustancias en el pasado.

2.- Fisioterapia
La fisioterapia puede ayudar a mejorar la función y aliviar el dolor de espalda. Puede incluir ejercicios para fortalecer los músculos abdominales y de la espalda. Unos músculos centrales más fuertes ayudan a estabilizar la columna y a absorber más impactos de los movimientos cotidianos. Un fisioterapeuta trabajará con usted para diseñar un programa de ejercicios adecuado según su afección.
3.- Cirugía de revisión de columna
Si el tratamiento conservador no parece ayudarle después de unos meses, los tratamientos quirúrgicos pueden ser la siguiente opción.
Algunos tratamientos quirúrgicos comunes para ayudar a aliviar el dolor incluyen:
- Bloqueos nerviosos : inyecciones de esteroides en la columna vertebral para ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
- Estimulación de la médula espinal : implantación de electrodos en la columna vertebral para administrar corrientes eléctricas de bajo voltaje que impiden que las sensaciones de dolor lleguen al cerebro.
- Infusión intratecal de medicamentos : uso de bombas y catéteres implantados cerca de la columna vertebral para administrar analgésicos directamente en el líquido cefalorraquídeo.
Además de estos procedimientos para aliviar el dolor, el cirujano puede optar por realizar una cirugía de revisión de la columna vertebral. Por ejemplo, el cirujano puede extraer aún más del disco afectado para aliviar la compresión del nervio. En el caso de una hernia discal recurrente, el cirujano puede optar por extraer el disco y, en su lugar, colocar un injerto que permita que la columna se fusione.
Cómo obtener ayuda para una cirugía de espalda fallida
Si ha sufrido la desilusión de una cirugía de espalda fallida, seguramente querrá respuestas. En nuestra consulta le ayudaremos a tomar decisiones informadas sobre sus opciones de tratamiento.