Hernia discal: ¿siempre hay que operarse?
La hernia discal es una de las patologías más frecuentes de la columna vertebral. Ocurre cuando el núcleo pulposo del disco intervertebral se desplaza y comprime una raíz nerviosa o la médula espinal, provocando dolor neuropático (dolor cervical o dorsal ,lumbalgia, ciática), pérdida de fuerza o alteraciones de la sensibilidad.
Una de las preguntas más frecuentes en consulta es: ¿En todos los casos es necesario operarse? La respuesta es no. La mayoría de los pacientes mejoran con un tratamiento conservador adecuado: reposo relativo, fisioterapia, medicación analgésica y antiinflamatoria o infiltraciones.
Síntomas de alarma: ¿Cuándo debe valorarse la cirugía?
La cirugía se plantea cuando el tratamiento conservador ha fracasado y la calidad de vida del paciente se ve gravemente afectada, o cuando aparecen signos de alarma que implican riesgo neurológico. Estos síntomas son:
- Dolor lumbar o cervical, en ocasiones dorsal intenso que no cede tras varias semanas de tratamiento médico.
- Ciática o braquialgia (dolor irradiado a pierna o brazo) persistente e incapacitante.
- Pérdida progresiva de fuerza en extremidades (pierna o brazo).
- Hormigueo o adormecimiento (parestesias) constantes que no remiten.
- Pérdida del control de esfínteres (vejiga o intestino). Este es un síntoma de emergencia que requiere atención inmediata.
Opciones quirúrgicas: la revolución de la mínima invasión
Cuando la cirugía es necesaria, las técnicas modernas poco tienen que ver con la cirugía abierta tradicional. El objetivo ya no es solo descomprimir el nervio, sino hacerlo preservando al máximo la musculatura y las estructuras de la columna para una recuperación más rápida y con menos dolor.
En nuestra práctica clínica, priorizamos las técnicas de mínima invasión:
- Microdiscectomía: Es la técnica más empleada por neurocirujanos y traumatólogos Utilizan un microscopio para extraer el fragmento de hernia con una incisión de unos 3 cm, protegiendo la musculatura lumbar.
- Cirugía endoscópica de columna: Es la técnica que vengo realizando desde hace muchos años. Actualmente es la vía más avanzada. A través de una incisión de 1 cm, introducimos un endoscopio que nos permite visualizar la raíz nerviosa y la hernia con gran claridad y extraerla con máxima precisión. Este es el método mas sofisticado, permitiendo la extracción de voluminosas hernias discales a nivel cervical, dorsal y lumbar con mayor precisión y menos complicaciones y recidivas.
- Cirugía Mínimamente Invasiva (MIS): Se emplean sistemas de tubos dilatadores que permiten acceder a la columna con escaso daño de los tejidos, se emplea microscopio o un endoscopio.
Beneficios de una cirugía especializada en manos expertas
La cirugía se plantea exclusivamente cuando el dolor o el déficit neurológico no responden a otros tratamientos. Su objetivo no es transformar, sino solucionar un problema mecánico concreto—la compresión de un nervio—lo que conlleva una mejoría de los síntomas en la mayoría de los casos.
- Alivio inmediato del dolor radicular (braquialgia, ciática).
- Recuperación de la movilidad y la funcionalidad en horas.
- Alta hospitalaria precoz (en muchos casos, cirugía ambulatoria o 24 horas de ingreso).
- Prevención de daños neurológicos permanentes.
- Reincorporación rápida a la vida laboral y social.
La decisión de operar una hernia discal debe ser tomada de forma consensuada entre un neurocirujano o traumatólogo especializado en columna y el paciente, tras agotar las vías conservadoras y ante la presencia de síntomas limitantes o de alarma. Hoy, las técnicas de mínima invasión (microcirugía endoscópica) nos permiten ofrecer soluciones seguras y eficaces, con recuperaciones que hace años eran impensables.
El Dr. Mostaza ha realizado más de 7.000 intervenciones de columna y es pionero en España en cirugía endoscópica y en el uso de Biomodelos 3D diseñados mediante IA para planificar operaciones de cirugía compleja con precisión milimétrica.